COLIFLOR CON BECHAMEL


Ingredientes para 4 personas:

  • Una coliflor
  • Una cebolla
  • Queso rallado
  • 500ml de leche semidesnatada
  • Una cucharada colmada de harina
  • Aceite de oliva
  • Sal
PREPARACIÓN


Esta receta es muy sencilla de hacer, solo requiere cuatro pasos: hervir la coliflor, preparar la bechamel, sofreír la cebolla y gratinar.
Lo primer de todo, pondremos una olla de agua a hervir en el fuego y mientras el agua hierve, lavaremos la coliflor y separaremos cada una de sus cabezas. Cuando hierva el agua añadiremos la coliflor y echaremos una cucharadita de las de café de sal.
Mientras la coliflor se va cociendo, haremos el sofrito. Lo primero de todo es poner dos cucharadas de aceite de oliva en un sartén y dejarlo calentar a fuego medio. Mientras el aceite se calienta, pelaremos y cortaremos en tiras finas la cebolla, de esta manera, mientras cortamos la cebolla, el aceite se irá calentando y estará listo para cuando hayamos acabado de cortarla.
Añadimos la cebolla al aceite y dejamos que se poche a fuego medio durante unos 10 minutos. La cebolla tiene que quedar transparente.
Ahora toca hacer la bechamel, esa salsa maldita que siempre sale con grumos :) Bueno para hacerla sin grumosos paso cómo la hago yo desde que tenía 12 años y mi madre se atrevió a dejarme hacer un día esta salsa:

En una olla mediana echad un par de cucharadas de aceite de oliva (sí, yo hago la bechamel con aceite, pero también se puede hacer con mantequilla, incluso con margarina), dejamos calentar el aceite y cuando esté caliente (ojo, no tiene que humear) añadimos una cucharada colmada de harina.
Retiramos del fuego y mezclamos bien el aceite con la harina hasta que quede una pasta uniforme. Ahora añadiremos un chorrito de leche y con paciencia y un tenedor vamos mezclando bien la pasta de harina y aceite (roux) con la leche.
Cuando esté bien mezclada volveremos a colocar la olla al fuego, añadiremos otro poco de leche, sal pimentaremos y calentaremos a fuego suave sin dejar de remover. Es importante que no dejéis de remover, ya que así evitaréis los malditos grumos.
La ideal es que la bechamel se haga poco a poco, así habrá que añadir más leche según queráis la salsa más o menos espesa, pero para la cantidad de coliflor bastará con medio litro de leche (2 vasos).
La bechamel está hecha cuando haya hervido por lo menos dos minutos. Recordad que es importantísimo que la bechamel hierva, así no sabrá a harina cruda.
Normalmente la coliflor tarda en hacerse media hora a fuego vivo, cinco minutos si la hacéis en la olla exprés.
Y por fin llegamos al paso final: montar la bandeja. Primero colocaremos la cebolla en la base de una bandeja para el horno, luego añadiremos la coliflor bien escurrida, la bechamel y por último espolvorearemos queso rallado.
Precalentaremos el horno a 250 grados durante cinco minutos y meteremos la bandeja. Bajaremos la temperatura a 200 grados y hornearemos durante diez minutos más.